El ‘Vivo sin vivir en mí’ de fray Luis

Le ofrecieron una donación secreta de 6000 euros para traducir al euskera el ‘Vivo sin vivir en mí’ de Santa Teresa

Su autor, un fraile vasco, fue Premio Nacional de Traducción durante cinco horas

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Unos meses antes de empezar a traducir los versos de Santa Teresa de Jesús, Luis Baraiazarra (Meñaka, 1940) recibió la extremaunción. Le habían detectado un cáncer de colon y, tras varias sesiones de quimioterapia y una operación a vida o muerte, un bulto en el hígado le devolvió al quirófano. Fue un compañero, también carmelita del convento de Markina, en Vizcaya, quien se acercó al hospital para ungirle los santos óleos. “El pronóstico era grave, todos lo sabíamos, y yo estaba resignado”, recuerda el fraile y traductor de 76 años en su encuentro con Crónica. “Así que antes de la segunda operación me confesé y recibí los santos sacramentos. Estaba listo para emprender el viaje a la eternidad…“.

Aquel billete no llegó a expedirse y Luis Baraiazarra se despertó horas más tarde en la habitación del hospital. Tras los últimos coletazos de la anestesia, empezó a sentir las primeras punzadas de las grapas en el abdomen. No fue un grito de dolor sino una carcajada lo que hizo dar un brinco a la enfermera que le ajustaba el goteo del suero. “Estaba vivo y, tal y como me confirmarían más tarde los médicos, quizá aguantara algún tiempo más para contarlo”. Han pasado siete años y, aunque todavía no le han dado el alta definitiva, Baraiazarra se siente recuperado y fortalecido. “A ciertas edades nunca se sabe, pero lo cierto es que puedo llevar una vida normal”.

Lo que el fraile carmelita no imaginaba es que aquella experiencia cercana a la muerte le permitiría profundizar en las cartas y poemas de la santa. Hasta el hospital se acercó un antiguo compañero del noviciado de Larrea, el padre Jesús Ormaza, con un encargo inesperado. “Según me contó, un mecenas que no quería revelar su nombre, creo que de San Sebastián, estaba dispuesto a donar casi un millón de las antiguas pesetas (6.000 euros) para que yo tradujera las obras completas de Santa Teresa de Jesús con motivo del quinto centenario de su nacimiento”. Desconfiando de su salud, Baraiazarra no quiso recoger el guante. “El fraile me insistió mucho. Me dijo que Santa Teresa me cuidaría y me curaría. Y así fue que empecé a traducir los primeros versos”. Del misterioso donante no ha vuelto a saber nada. “Ormaza murió el año pasado, y con él su secreto”.

Neugan bizi gabe biziz [Vivo sin vivir en mí],

hain nago goi-bizi minez [y tan alta vida espero],

hiltzen bainaiz hil ezinez [que muero porque no muero].

Baraiazarra lee el poema frente a la cámara de Crónica con la voz tomada por un catarro, regalo de este otoño traicionero, pero con la satisfacción de quien ha conquistado una elevada cima, acaso la de la mística espiritual cristiana. Le llevó más de 8.000 horas (a razón de cinco diarias durante cuatro años y medio) traducir en su habitación del convento el gran legado literario y epistolar de la santa. “Lo más difícil fue mantener la métrica original de algunos versos”, sostiene el escritor, filólogo y miembro de la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia. “También se me resistieron algunas de las 460 cartas, que requirieron de un esfuerzo extra para encontrar palabras del euskera que se ciñeran bien a los términos fenomenológicos y místicos que emplea la autora”.

El resultado es una obra en euskera de absoluta referencia, Idazlan guztiak Santa Teresa Jesusena, que le valió a Baraiazarra el Premio Nacional a la Mejor Traducción. Al menos durante cinco horas, las que transcurrieron desde el anuncio del premio y la llamada abochornada del ministro Íñigo Méndez de Vigo para revocar la decisión del jurado. “Me pidió disculpas, pues según me dijo no podían concederme el galardón al no tratarse de una traducción de una lengua extranjera. Y, muy apesadumbrado, se comprometió a pensar en algún tipo de compensación…”.

Los 20.000 euros del premio habrían servido para sufragar los gastos del convento de Markina y los de algunas misiones de la orden. “El dinero no me importa. He sido pobre toda mi vida y así moriré. Pero de haber ganado creo me habría atrevido a traducir las obras completas de San Juan de la Cruz“, lamenta el fraile.

La candidatura de Baraiazarra fue impulsada desde el País Vasco por Euskaltzaindia. Su presidente, Andrés Urrutia, dio la cara por él ante los miembros del jurado. “Me consta que quedaron muy impresionados con las lecturas en euskera que hizo de algunos de los poemas, pero no se explica que se les pasara por alto las bases del premio”.

Ajeno a cualquier conspiración política, Baraiazarra sospecha que la propia santa podría estar mezclada en este asunto. “El jaleo mediático le ha dado una gran visibilidad a mi trabajo, pero más de una vez se me ha pasado por la cabeza que igual no merezco la gratitud de Santa Teresa, por no considerar mi traducción una verdadera aportación. Quizá su voluntad fuera la de que sus poemas y cartas sólo se leyeran en castellano“. Percibió otra señal del destino a finales de octubre, cuando la versión en lengua vasca del Ulises de Joyce se impuso en el premio Euskadi de Literatura.

Por eso el religioso carmelita le reza cada día a una imagen de Teresa de Jesús que custodia la intimidad de la sacristía del convento. La docta escultura está en actitud de escribir, pero hacía años que le faltaba la pluma que le traían los cofrades durante la procesión por el claustro. Justo cuando empezó a traducir sus poemas, Baraiazarra le hizo un pequeño obsequio a la imagen.

“En 2006 recibí la Pluma de Oro de la Feria del Libro de Bilbao por mi contribución a las letras vascas, y se la coloqué en la mano a la Santa, para que me guiara durante el proceso de traducción. Entonces experimenté un fuerte sentimiento interior que quizá no supe interpretar. Puede que no sea digno de sus obras, aunque mi intención siempre fue buena”.

Tomado de El Mundo

Hermana Clare, ¡o todo o nada!

Una incipiente actriz deja atrás su carrera y las puertas que se le abren a la fama para dar su vida a Dios. Puede que algunos vean esto como un fracaso total. Pero… ¿lo fue? En esta película hablan quienes conocieron a la Hna. Clare. Tras su trágica muerte en el terremoto de 2016 en Ecuador, parece que el fracaso haya impuesto un devastador final. Y, sin embargo, muchos piensan que la historia no se acaba ahí. Gracias a los archivos de las Siervas del Hogar de la Madre, en los que se conservan fotos y vídeos de más de 15 años de la vida de la Hna. Clare, HM Televisión presenta, en este documental, la historia real de esta hermana, que dio TODO a Dios, sin guardarse NADA.

hermanaclare-homeHermana Clare Crockett

Fecha de nacimiento: 14/11/1982,  Derry (Irlanda del Norte)
Fecha de entrada en la Siervas: 11/08/2001
Fecha de los votos perpetuos: 08/09/2010
Fecha de muerte: 16/04/2016, Playa Prieta (Ecuador)

El lema que el padre fundador dio a la Hna. Clare cuando hizo sus votos perpetuos era: “Sola con el Solo”. Este lema se hizo realidad cuando tuvo que presentarse ante el Señor y pudo decir, como santa Inés: “Voy hacia Ti, al que siempre he buscado, amado y siempre deseado”.

Biografíahclare_chicas

La hna. Clare nació el 14 de noviembre de 1982 en Derry, Irlanda del Norte. Entró en las Siervas del Hogar de la Madre con 18 años el 11 de agosto de 2001.

 

 

Si quieres saber más de ella: HermanaClaret.com

 

Oración a Cristo Rey

cristoreycrucificadoscoronadosSeñor me parece extraño darte nombre de rey. No es fácil acercarse a un rey… Mientras que hoy veo que estás sentado a mi lado, en el hoyo de mi pecado, aquí donde nunca hubiera pensado encontrarte. Los reyes están en los palacios, lejos de las vicisitudes de la pobre gente. Tú, por el contrario, vives tu señoría vistiendo trapos consumidos por nuestra pobreza. ¡Qué fiesta para mí verte aquí  donde me he ido a esconder para no sentir sobre mí las miradas indiscretas del juicio humano! Al borde de mis fracasos ¿a quién he encontrado de no ser a ti? El único que podría reprocharme mis incoherencias me viene a buscar para sostener mi angustia y mi humillación.

¡Cuánta ilusión cuando pensamos en tener que ir a ti sólo cuando hemos alcanzado la perfección! Se me ocurriría pensar que a ti no te gusta lo que soy, pero quizás no es exactamente así: a mí no me gusta como soy, pero a ti te gusto de cualquier manera, porque tu amor es algo especial que respeta todo de mí y hace de todos mis instantes, un espacio de encuentro y de don. ¡Señor, enséñame a no bajar de la cruz con la pretensión absurda de salvarme a mí mismo! Hazme la gracia de saber esperar, a tu lado, el hoy de tu Reino en mi vida.

Tomado de Diario de un Carmelita

 

Cristo Rey según santa Teresa de Jesús

Por Fidel García Martínez

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Teresa de Jesús vive en un contexto socio-político y religioso en el que la Monarquía absoluta es la forma de gobierno más extendida en Europa católica, hasta la Reforma   protestante, que lucha por hacer de los reyes los cabezas visibles de las iglesias nacionales, como sucede hoy en la anglicana Inglaterra, la Reina es la cabeza visible de la Iglesia   en oposición al Papado. En España el Rey siempre estuvo por debajo del Papa, incluso en los tiempos del Emperador Carlos V de Felipe II, que no faltaron conflictos que siempre se solucionara acatando la autoridad del Romano Pontífice como última solución.

Santa Teresa distingue entre el Rey Eterno (Jesucristo) y los temporales. Ella vive la realeza de Cristo, principalmente como una experiencia místico-espiritual. Así afirma: No vendrá el Rey de la Gloria a estar unido con nuestra alma, si no nos esforzamos a ganar virtudes grandes” La experiencia mística hace posible que Jesucristo Rey more en el palacio del alma: “De muchas manera-dice- trata paz el Rey nuestro, y amistad con las almas” Más aún el alma se desposa con este Rey por amor: ¡Oh casamiento sagrado! Que el Rey de la Majestad haya sido el desposado! Dice a sus monjas: “¿Qué tal os parece que será el aposento adonde un Rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes se deleita? Poned los ojos en el centro del castillo, que es la pieza o palacio don está el Rey (…) de gran provecho es regalarnos en ser esposas de Rey tan sabio y poderoso”

Pero Santa Teresa tienen también una visión realista de los reyes que llama terrenos cuando afirma con ironía: Oh Rey de la Gloria y Señor de todos los reyes, cómo no es vuestro reino armado de palillos, pues no tiene fin” Además los reyes terrenos: “están obligados a mirar la honra del Señor que todos los que son menos, pues han de ser los reyes a quienes sigan”   Así hablando de la responsabilidad de los reyes terrenos afirma: “¡Oh Dios mío! Dadles a entender a lo que están obligados, pues los quisisteis Vos señalar en la Tierra de manera que aún he oído decir hay señales en el cielo cuando lleváis a algún rey”

Por Felipe II, el mayor de los reyes de España por mucho que la leyenda negra masónica se haya cebado en él con paroxismo cercano al satanismo. Santa Teresa siente un especial aprecio y admiración así escribe: El deseo que yo tenía que todo el mundo alabase a Nuestro Señor y ofreciésemos a este nuestro santo Rey Don Felipe, por cuyo medio lo había traído todo a buen fin”. Y en una carta le escribe: Harto gran alivio es que tenga Dios, Nuestro Señor, un tan gran defensor y ayuda para su Iglesia como VM”

Revista Ecclesia.com

Para llegar al cielo

Para llegar al cielo no hay que saber, hay que amar

Para llegar al cielo no hay que saber, hay que amar

Lo decía Santa Teresa, que no presumía de saber sino de amar. Para llegar a las moradas celestiales, el amor es imprescindible, el conocimiento no. Porque el amor es el mejor sistema, además del más eficiente a la hora de conocer.

Y el mismo libro de las moradas insiste, con aquel gracejo de la recia Teresa y del castellano antiguo (el secreto para entender el castellano antiguo es leerlo en voz alta aunque sea la voz de pensamiento, porque obliga a leer despacio: “Quizás no sabemos qué es amar y no me espantaré mucho, porque no está en el mayor gusto sino en la mayor determinación de desear contentar en todo a Dios y procurar en cuanto pudiéramos no ofenderle, y rogarle que vaya siempre adelante la gloria de su Hijo y el aumento de la Iglesia Católica. Esas son las señales del amor”.

No es verdad que no puede haber un máximo amor sin un mínimo conocimiento, pero sólo se conoce lo que se ama.

Eulogio López

 

 

Tú y el mar

Como nadando, abandonada

al agua fresca del mar.

O mejor que si nadara: flotante

en ondas firmes, en ondas fuertes,

en la inmensa ola azul

que se juntara

con otra inmensa ola azul

hasta los cielos.

Así, en tu mano,

igual que en el mar, en la mano tuya:

abierta, infinita mano, ilimitada,

que sostiene mi cuerpo sin tensión..

Tú, el mar. El mar, Tú.

La ola, tu mano: la mano, tu ola.

Abandóname a los dos, ciega

y sorda, y vuestra. Con fe.

¡No hay peligro de ahogarse,

ni de morir sin alegría de que la muerte

no se bellísima liberación

hacia Ti!

El misterio de la confianza

reside en nadar, en flotar, en abandonarse

plenamente a Ti,

sola y eternamente a Ti.

Al mar.

Carmen Conde

Monasterio de Batuecas, entrevista a P. Miguel Márquez (radio María)

 

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LOCUS PACIS. Monasterio del Santo Desierto de las Batuecas (provincia de Salamanca), con el Padre Provincial OCD, padre Miguel Márquez

  • Presenta: Leticia Casans

Tomado de Radio María